Guía completa
Para qué sirve realmente el diferencial
Cuando un coche toma una curva, la rueda exterior recorre más distancia que la interior en el mismo tiempo. El diferencial permite que ambas ruedas de un mismo eje giren a velocidades distintas mientras reciben el mismo par motor, algo imprescindible sin lo cual las ruedas patinarían en cada giro. Casi todos los coches de tracción simple llevan uno; los 4x4 pueden llevar hasta tres: delantero, trasero y central.
Mantenimiento básico: el aceite
Es el punto que más se olvida porque el diferencial no da síntomas hasta que el aceite ya está muy degradado. El aceite lubrica los engranajes cónicos internos, que trabajan bajo mucha carga y generan calor. Con el tiempo pierde propiedades y aumenta el desgaste metal contra metal. El intervalo habitual está entre 60.000 y 90.000 km, aunque conviene comprobar el manual: algunos sistemas 4x4 lo piden antes.
Sistemas 4x4: Haldex y Torsen no se mantienen igual
- Haldex (habitual en el grupo VAG bajo nombres como 4Motion): reparte par mediante un embrague multidisco controlado electrónicamente que conecta el eje trasero cuando detecta pérdida de tracción en el delantero. Necesita un aceite específico del sistema, no el mismo que un diferencial convencional, y un intervalo de cambio más corto porque el embrague interno degrada el aceite más rápido.
- Torsen (típico de Audi quattro): es puramente mecánico, sin electrónica que decida el reparto. Usa el propio diseño de los engranajes para transferir más par al eje con más agarre. No tiene embrague que degradar, por lo que su mantenimiento se parece más al de un diferencial convencional.
Confundir uno con otro a la hora de elegir aceite es un error frecuente que acorta la vida del sistema.
Cuándo el problema es un retén, no el diferencial
Una mancha de aceite bajo el coche, en la zona del eje trasero o del centro, casi siempre viene de un retén degradado en el punto de salida del palier o del cardán, no del diferencial en sí. Es una reparación mucho más económica que hay que atender pronto: si se ignora, el nivel de aceite baja poco a poco hasta quedarse insuficiente, y ahí sí empieza el desgaste real de los engranajes internos.
Cómo diagnosticamos un ruido
Un zumbido que cambia claramente de tono al tomar una curva, distinto en carga que en retención, apunta al diferencial. Lo distinguimos de un ruido de rodamiento de rueda, que suele ser más constante y no varía tanto con la dirección del giro, escuchando en carretera antes de decidir qué desmontar.